Una vez despedidos los compañeros, la patronal tomaría trabajadores más flexibilizados, contratados temporarios, fuerza de trabajo nueva y fluctuante de acuerdo a sus necesidades.
Por otro lado, los que lejos de ser representantes de los trabajadores, están actuando como verdaderos encargados de la patronal, poniéndole precio a la vida y al trabajo de los obreros. En un regateo de usurero y como única respuesta política, la UOM local, ya sin careta, continúa y profundiza su práctica antiobrera y conciliadora con los patrones. Ahora es “intermediaria” en la compra- venta de trabajadores despedidos, en vez de defender los puestos de trabajo. Pero la burocracia jamás optó por el camino de la lucha. Por todos los medios antes y después del vergonzoso acuerdo de rebaja salarial y las suspensiones del 2009, trató de desviar cualquier camino independiente de los trabajadores. La respuesta era y es la toma de fábrica y no la “búsqueda de inversores”, la vigilancia de los bienes del patrón, acordadas con estos y el Estado y todo el arco político; tampoco los cortes sin efectos en la autopista. Encima aliados con los patrones de Federación Agraria, tan explotadores y negreros como los que hoy sufren los compañeros en Paraná Metal. Para obtener resultados políticos a nuestro favor, si somos trabajadores de la industria hay que tomar posesión directa de lo que a la patronal le interesa, los medios de producción. De esta manera se verán obligados a ceder y tendrán que aceptar las condiciones que los trabajadores impongan.

