POR MARIANO FERREYRA, POR NUESTROS TANTOS CAÍDOS, POR UNA NUEVA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES, POR LA LUCHA Y NUESTRA VICTORIA

POR MARIANO FERREYRA, POR NUESTROS TANTOS CAÍDOS, POR UNA NUEVA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES, POR LA LUCHA Y NUESTRA VICTORIA

El asesinato del compañero Mariano Ferreyra por medio de la patota sindical de la Unión Ferroviaria en unión operativa con la Policía Bonaerense y Federal, es la más repudiable de las acciones que la tropa de Moyano y Cristina Kirchner han llevado a cabo hasta ahora.

Hace unos días, en el de la lealtad a la patronal, en la cancha de River, el capo de la mafia sindical exhibía ante sus jefes políticos una formación de sindicatos dispuestos a mantener el orden capitalista y al servicio de los objetivos electorales de la Presidenta que agradeció tal gesto.

Entre ellos, a la Unión Ferroviaria, presente en un acto en que las diferencias entre burócratas sindicales se pospusieron por un rato para cumplir con el objetivo de reforzar la garantía estatal de la existencia misma de los sindicatos al servicio del Estado y las patronales. Nada más apropiado para ellos que el apoyo al gobierno de los Kirchner, que tiene como Ministro de Trabajo a Tomada, un ex abogado de Pedraza, y por si fuera poco, a su defensor en una causa por una mutual defraudatoria a los trabajadores, el Procurador General de la Nación, Esteban Righi.

Los trabajadores no debemos dejarnos engañar por las apariencias: en lo esencial, Moyano, Tomada, Cristina, Pedraza y tantos otros que se juntan y separan como quieren y cuando quieren, son una y la misma cosa. No se puede desvincular al Gobierno de este crimen como no se puede separar a ningún jerarca sindical. Ellos son los que, por sus innegables relaciones como las que mostramos, crean las condiciones y la necesidad de los asesinatos como el del compañero Ferreyra: son la unidad para la intervención de las patronales en el seno de la clase obrera para frenarla. No hay mejor contención a la lucha que el engaño, la desorganización de la misma y si es necesario, el asesinato como en este caso.

Ayer, en cumplimiento de su promesa de lealtad, reprimieron a los trabajadores que luchan, matando a uno de ellos y dejando heridos de muy preocupante futuro, como la compañera Elsa Rodriguez.

En su comunicado de ayer, la Unión Ferroviaria se hace cargo de los hechos con absoluta desfachatez y puede decirse que firma el asesinato sin temor a consecuencia alguna porque están cebados de impunidad.

El exhibicionismo de los burócratas no es nada más que hacerse ver. Moyano es un viejo practicante de la persecución a los trabajadores. Su Juventud Sindical Peronista participó, con él a la cabeza, de asesinatos firmados por la Triple A en Mar del Plata, y nadie debe olvidar que fue la tropa de operaciones más reconocida en el Golpe a Villa Constitución. No es improbable incluso, que ahora quiera demostrar la valía de sus fachos cometiendo algún otro crimen que supere o iguale al de la patota de la Unión Ferroviaria. Moyano goza de la impunidad que le garantiza el Gobierno Nacional y todos ellos -que hicieron de la participación en el genocidio perpetrado por la Dictadura militar una constante- antes y durante la misma, vuelven a su práctica común, que la mayoría de las veces ni siquiera es noticia para la prensa burguesa.

Los trabajadores debemos adherir a todas las formas de repudio que se plantean y fudamentalmente hoy, movilizarnos y apoyar el paro nacional, tal como lo hicimos cuando asesinaron al maestro Carlos Fuentealba. Y es hora tengamos en cuenta que las exhibiciones de los burócratas, como la recreación por Moyano de la históricamente criminal y antiobrera Juventud Sindical Peronista, no terminan sólo en eso: estos elementos de la traición están siendo reorganizados en gran escala para atacarnos y por eso, más que nunca, es necesaria nuestra firme decisión de desarrollar la autodefensa armada.

Para seguir luchando, para poder triunfar, para vengar la sangre derramada. COMPAÑERO MARIANO FERREYRA, HASTA LA VICTORIA. VIVA LA LUCHA OBRERA Y POPULAR.